El bar de pueblo

El dueño, la jefa detrás de la barra y las botellas en la estantería. El bar de toda la vida.
BuscarEl cocinero de la puerta, los palilleros, el dispensador de frutos secos, los petacos, el futbolín, los sifones y el billar.

El dueño, la jefa detrás de la barra y las botellas en la estantería. El bar de toda la vida.

La barra de azulejos, las botellas al fondo y el almuerzo de media mañana.

Bar restaurante a pie de carretera, coches aparcados en la explanada y el menú del día esperando. Parada obligatoria del viaje.

El cocinero de la puerta del bar con su pizarra: «desayunos completos». No había bar que se preciara sin uno.

Aquellos palilleros de plástico de los bares. ¿A quién o a qué te recuerdan?

Cuando en los bares había dispensadores de frutos secos y de chicles en la pared.

Las máquinas de petacos del bar. ¿Qué es lo primero que te viene a la mente?

Las máquinas, la moto en la puerta y los amigos en la acera. Ahí se socializaba de verdad.

Aquellos sifones de toda la vida, con su rejilla de colores.

Arriba la mano los fanáticos del pinball.

Taburete, máquina y la moneda de cinco duros preparada. Los salones recreativos eran el centro del universo.

Arriba la mano los fans del futbolín de toda la vida.

Bares homenaje a nuestra Generación VHS: el bar La Ruperta.
El bar del barrio o del pueblo era el punto de encuentro de todo el mundo. Los mayores echaban la partida, los pequeños pedían una moneda para la máquina y en la barra nunca faltaban los palilleros ni los servilleteros.
Este especial reúne objetos y rincones de aquellos bares de los 80 y 90. Vota lo que más te recuerda a ellos.
¿Qué es lo que más recuerdas del bar?