Lo que hacías con 25 pesetas

En los 80 se fumaba hasta en el autobús, y hoy nos parece de otro planeta. ¿Qué otras cosas de entonces serían impensables ahora?
BuscarMonedas de 25, 100 y 200, billetes de 1.000 a 10.000, chicles de una peseta y lo que hacías con cinco duros.

En los 80 se fumaba hasta en el autobús, y hoy nos parece de otro planeta. ¿Qué otras cosas de entonces serían impensables ahora?

La de 100 pesetas, dorada y gordita, de las que se notaban en el bolsillo. Con una de estas en la mano, salías del kiosco con la bolsa llena. ¿Qué te comprabas tú con ella?

El de 10.000 para la compra del mes, el de 5.000 para las facturas y el de 1.000 para el fin de semana. Así, al menos, lo recordamos.

El billete de cien pesetas con Manuel de Falla. ¿Qué te hubieras comprado con uno de estos?

Un finde con este billete de diez mil pesetas, unos 60 euros, y a vivir.

El monedero de cuero de los abuelos, lleno de duros y pesetas. Se abría con un apretón y sonaba a calderilla.

Pasabas por delante de una cabina y la mano iba sola al cajetín de las monedas. Casi nunca había nada… pero el día que aparecía un duro, eras el rey del barrio.

Los Cheiw de peseta, los que comprabas sueltos con las vueltas del pan. Si te acuerdas, no hace falta decir la edad.

Los Palotes de fresa, a cinco pesetas. Buenísimos, pero se te quedaban pegados en las muelas como un empaste.

Una señal clara de que hacía tiempo que no hacías deporte: te pones el chándal y encuentras 2.000 pesetas en el bolsillo. ¿Qué te habrías comprado con ellas?

Una moneda debajo del papel, lápiz a toda velocidad y aparecía el dibujo como por arte de magia. La de 25 pesetas del Mundial 82 quedaba de lujo.
Durante años contamos en pesetas, en duros y en «cinco duros». Con unas monedas se compraban chicles, cromos o un polo, y un billete grande era casi un tesoro que se guardaba con cuidado.
Aquí reunimos monedas, billetes y precios de entonces. Mira cuánto costaban las cosas y vota al final.
¿Volverías a la peseta?