Inicio de La línea blanca

Así fue el inicio de la linea blanca de Emilio Aragón en "Ni en vivo ni en directo". Allí un hombre preguntaba por un despacho en la recepción de un edificio y la recepcionista le indicaba que debía seguir la línea blanca. A medida que iban pasando los programas, el pobre hombre iba siguiendo la línea blanca cruzando ciudades, ríos y playas sin encontrar nunca el despacho donde debía gestionar su diligencia. A medida que la historia pasaba de cómica a surrealista, la gente en la calle se dedicaba a seguir líneas blancas imaginarias y aún hoy, en algún reencuentro nostálgico, repetimos la acción mientras silbamos la sintonía de «El puente sobre el río Kwai».




