La Nancy Selene

Pelo plateado, traje brillante y su medalla. La Nancy Selene de los 80, que tantas niñas tuvieron o quisieron tener.

La Nancy, la Chochona, Baby Mocosete, los trolls, los Playmobil y los muñecos de Pressing Catch.

Pelo plateado, traje brillante y su medalla. La Nancy Selene de los 80, que tantas niñas tuvieron o quisieron tener.

El armario de Nancy, con sus dos puertas y sus flores, para tener toda la ropa bien colgada. Aunque la mitad de los vestidos siempre acababan tirados por el suelo.

Pelo de lana rosa, carita redonda y blandita. La muñeca Chochona estuvo en muchas habitaciones.

El muñeco bebé que venía en su caja con su ropita. Muchos lo tuvieron.

¿Quién se acuerda del biberón mágico? Lo ponías boca abajo para darle de comer al muñeco y la leche iba desapareciendo como por arte de magia. Y encima, hecho en Burjassot.

Una cama de madera con su almohada, hecha para las muñecas. Juguetes sencillos que duraban años.

Fofó, Miliki, Fofito y el resto, en muñeco y con su caja. ¿Alguien los tuvo?

Hulk Hogan, el Último Guerrero y compañía, en muñeco de goma. ¿Cuál era tu favorito?
¿Cuál era tu favorito?

Toda la vida con una jarra en la mano y sin poder llevársela a la boca. El gran drama de los Playmobil: les faltaban los codos.

Pelo de colores de punta y cara de pocos amigos. Los trolls estaban en todos los estuches.

Le decías a alguien «mira aquí, que te hago una foto» y le saltaba el muñeco a la cara. El primer selfie de nuestra generación era una broma.

El perrito de arrastre: lo llevabas de la cuerda por toda la casa y movía las patas al andar. ¿Quién lo tuvo?

Un hipopótamo de goma azul que estuvo en muchas casas. ¿Te acuerdas de su nombre?

Nariz roja, ojos caídos y el peto verde. Sin su boina no es el mismo.

Dos pájaros de ganchillo, azul y amarillo. No son unos simples muñecos de lana.


