Chicles de toda la vida

Boomer, Bang Bang, Cheiw, Bazooka y los chicles con los que hacíamos los globos más grandes del patio.

Chicles de los dibujos

1Chicles con envoltorios de series: David el Gnomo, El coche fantástico, Inspector Gadget, Ulises 31, Los Picapiedra y Candy Candy.
Compartir:Facebook

David el Gnomo, Inspector Gadget, Ulises 31, Los Picapiedra... Cada serie de la tele tenía su chicle, y alguno hasta con cromos.

¿Cuáles de estos compraste?

Puedes marcar varias ·

Bubo de Cheiw

2Barritas de Bubo de Cheiw en su envoltorio plateado y rosa.
Compartir:Facebook

Bubo, de Cheiw: el caramelo que se convertía en chicle. Empezabas chupando y acababas haciendo globos.

Bang Bang de fresa y plátano

3Paquete de chicles Bang Bang de fresa y plátano, dos sabores en uno.
Compartir:Facebook

Bang Bang de fresa y plátano: dos sabores en un solo chicle, como prometía el envoltorio. Una mezcla rara que nos encantaba.

Boomer de natillas

4Chicle Boomer de natillas en su envoltorio dorado.
Compartir:Facebook

Boomer de natillas: sí, existió. Un superchicle con sabor a postre que no dejaba indiferente a nadie.

Botellitas de chicle de cola

5Tres chicles con forma de botella de cola, uno de ellos mordido.
Compartir:Facebook

Las botellitas de chicle sabor cola, de una peseta. Cabían cinco en la mano y duraban un suspiro.

Bubbaloo

6Chicles Bubbaloo de fresa y tutti frutti, envueltos y partidos por la mitad.
Compartir:Facebook

Bubbaloo, el chicle con relleno líquido que explotaba en la boca con el primer mordisco.

Chicles Bazooka

7Chicles Bazooka envueltos y uno sin envoltorio.
Compartir:Facebook

Los chicles Bazooka, en su envoltorio de rayas. Duros al principio, pero con paciencia daban para globos enormes.

Máquina de chicles de bola

8Máquina amarilla de chicles de bola de una peseta con dibujos.
Compartir:Facebook

Una peseta por la ranura, girar la manivela y a ver de qué color salía. Los chicles de bola, grandes y duros, que costaba morder.

Chicles Cosmos

9Envoltorio plateado de chicle Cosmos de regaliz con un astronauta y el chicle negro.
Compartir:Facebook

Los chicles Cosmos, negros y de regaliz, con su astronauta en el envoltorio. O los amabas o no los podías ni oler.

Cheiw junior de fresa

10Dos chicles Cheiw junior de fresa en su envoltorio rojo.
Compartir:Facebook

Cheiw junior de fresa: dos piezas por cinco pesetas, como ponía en el envoltorio. Un duro bien invertido.

Los sabores de Bang Bang

11Colección de paquetes de chicles Bang Bang de distintos sabores.
Compartir:Facebook

Fresa y plátano, chocolate, lima-limón... Bang Bang sacaba un sabor nuevo cada poco y había que probarlos todos.

¿Cuál era tu Bang Bang?

Los sabores de Boomer

12Envoltorios de chicles Boomer de diez sabores colocados en dos columnas.
Compartir:Facebook

Natillas, menta, regaliz, fresa ácida, melón, clorofila... Boomer tenía un sabor para cada uno.

¿Cuáles de estos probaste?

Puedes marcar varias ·

Tubble Gum

13Tubo de chicle Tubble Gum con un niño dibujado.
Compartir:Facebook

Tubble Gum, el chicle en tubo: apretabas como si fuera pasta de dientes y salía la goma rosa.

Chicle Niña

14Chicle Niña en envoltorio rosa con el texto trajes mundiales.
Compartir:Facebook

El chicle Niña, con su envoltorio rosa y sus cromos de trajes del mundo. Un olor que reconocerías con los ojos cerrados.

Tico Tico

15Tres chicles Tico Tico de Fiesta en su envoltorio de colores.
Compartir:Facebook

Los Tico Tico de Fiesta, el chicle en rollito de colores. De los que se compraban con las vueltas del pan.

Pita Gol

16Caja expositora de chicles Pita Gol junto a un balón de fútbol de la promoción.
Compartir:Facebook

Pita Gol, el chicle que regalaba balones de reglamento si reunías la palabra premiada en los envoltorios. Si te acuerdas, ya tienes una edad.

Pintalabios de chicle

17Dos barritas rojas de chicle con forma de pintalabios.
Compartir:Facebook

Los pintalabios de chicle: primero te pintabas los labios como las mayores y luego te los comías.

Un poco de historia

El chicle era la golosina que más duraba, y eso en el patio del colegio tenía mucho valor. Se compraba suelto en el kiosco, de uno en uno o de dos en dos, y cada marca tenía sus fieles: los que buscaban el sabor más intenso, los que querían el envoltorio con cromo y los que solo pensaban en hacer el globo más grande sin que les explotara en la cara.

Muchos de estos chicles han desaparecido o han cambiado de nombre, pero los envoltorios siguen despertando recuerdos: el olor al abrir el papel, los sabores raros que salían cada poco y la manía de guardar el chicle masticado detrás de la oreja o debajo del pupitre para seguir después.

¿Sigues con ganas?

¿Cuántas reconoces? Material escolarTest de 10 fotos · 2 minutos
Gominolas, regaliz y pica picaGalería de fotos
Caramelos de siempreGalería de fotos
Síguenos en FacebookLo mejor de los años 80 y 90 en televisión en España. Los recuerdos de una generación que lo vivió todo en VHS.