Fútbol, chapas y canicas

Partidos de chapas pintados con tiza, canicas en el bote de Cola Cao y el balón de Naranjito.

Exin Basket

1Juego de mesa Exin Basket.
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¿Quién se pegaba grandes viciadas al Exin Basket?

Rodilleras de portero

2Dos rodilleras acolchadas grises.
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Las rodilleras acolchadas de portero. Con ellas nos creíamos los mejores del mundo.

La pelota de Naranjito

3Pelota con Naranjito y banderas de España 82.
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La pelota del Mundial 82 con Naranjito y las banderas. Que levante la mano quien tuvo una.

Pegatinas para las chapas

4Hoja de pegatinas redondas de ciclistas para poner en chapas.
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Pegatinas para tus chapas con los ases del ciclismo: Delgado, Fignon, Gorospe... Más ochentero, imposible.

El agujero de las canicas

5Agujero en la tierra con una canica en el fondo.
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Un agujero en la tierra, unas canicas y toda la tarde por delante. Cada barrio tenía sus reglas... y su nombre para el juego.

La portería del descampado

6Portería de fútbol de hierro con la red rota en un campo de tierra.
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Por aquí, sin duda, ha pasado Oliver Atom. La portería de hierro del descampado, con la red rota y el campo de tierra.

El balón duro en el campo de tierra

7Balón de fútbol viejo sobre la cal de un campo de tierra, con una portería al fondo y cielo nublado.
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Campo de tierra, cal en el suelo y un balón que, en invierno, parecía de piedra. Parar un chut con esto era de valientes.

La bocina del Mundial 82

8Bocina de aire del Mundial España 82 con Naranjito.
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La bocina del Mundial 82 con Naranjito. Los más futboleros la recordarán.

El volante de bádminton

9Volante de bádminton.
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¿Quién pasó horas de diversión con los volantes de bádminton?

Chapas en la arena

10Niño jugando a las chapas en la arena.
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Las chapas en la arena. ¿Cómo algo tan sencillo nos daba tantos buenos ratos?

Guantes de portero

11Guantes de punto amarillos con puntos negros de goma de Mikasa.
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Unos guantes de estos y nos creíamos Arconada. Aunque la pelota pasara igual.

El balón de España 82

12Balón de fútbol blanco y negro del Mundial España 82 con Naranjito.
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El balón del Mundial de España 82, con Naranjito estampado. Un tesoro que daba pena patear.

El futbolín de toda la vida

13Muñecos de un futbolín de cerca.
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Arriba la mano los fans del futbolín de toda la vida.

Canicas en el bote de Cola Cao

14Bote amarillo de Cola Cao lleno de canicas con la tapa roja al lado.
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Un bote de Cola Cao lleno de canicas: el tesoro de cualquier niño del barrio.

La portería pintada en la pared

15Portería pintada con pintura roja en una tapia de ladrillo.
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Cuando no había medios, imaginación al poder: una portería pintada en la tapia y a jugar.

Fútbol de chapas

16Campo de fútbol pintado con tiza en el suelo con chapas.
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Un campo pintado con tiza y las chapas en formación: ¡partidazo en la cumbre!

El balón con la cámara asomando

17Balón de fútbol blanco muy gastado con la cámara naranja saliendo por una costura rota.
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El balón con la cámara asomando como un huevo: se acababa el partido o se seguía jugando igual. Casi siempre, lo segundo.

Botas con tacos de aluminio

18Botas de fútbol Puma con tacos metálicos junto a su caja.
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Cuando se jugaba con tacos de aluminio y las botas venían en su caja de cartón. Las espinillas de los rivales no opinaban lo mismo.

Camiseta del Mundobasket 86

19Camiseta gris de Cola Cao del Mundobasket España 86.
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La camiseta de Cola Cao del Mundobasket España 86. Muchos la llevaron hasta que se caía a trozos... y luego, para dormir.

Un poco de historia

El deporte de la calle no necesitaba campo. Bastaba una tiza para pintar un estadio en la acera y unas chapas con la cara de tus ídolos para montar una liga entera. Las canicas se guardaban en botes de cacao y se jugaban en un agujero en la tierra, con reglas que cambiaban de un barrio a otro.

El Mundial de 1982 dejó balones, pelotas y bocinas con Naranjito en muchas casas. Con unos guantes de punto y unas rodilleras acolchadas cualquiera se sentía portero de la selección, y el futbolín servía para seguir jugando cuando llovía.

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