La pizarra de juguete

La pizarra de caballete con letras y números. ¿Diste clase a tus muñecos?

El cubo de Rubik, los Colorines, el Telesketch, los Exin Castillos y los juegos que nos hacían pensar.

La pizarra de caballete con letras y números. ¿Diste clase a tus muñecos?

La serpiente de Rubik. ¿Qué figura te gustaba hacer?

El puzle deslizante del mapa de España.

El puzle de piezas deslizantes de Naranjito, del Mundial 82. Tan sencillo de hacer y daba tanta satisfacción.

El pinball casero hecho con corcho, chinchetas, gomas y pinzas. Obra de ingeniería.

Los bloques de madera de colores. ¿Quién jugaba a ser arquitecto?

¿Qué es lo máximo que conseguiste dibujar con el Telesketch?

Los míticos Exin Castillos. ¿Quién lo tuvo?

El puzle de piezas con el pato Donald y sus sobrinos. ¿Quién tuvo esta colección?

¡Cuántas horas jugando a diseñar ropa con las plantillas!

El cubo de Rubik: ¿eras de los que sabían hacerlo o de los que sudaban para conseguir una sola cara?

El Cococrash, los cubos de seis colores con caras que estuvieron de moda a mediados de los 80.

El juego de bolitas de Naranjito: meterlas en los agujeros era desesperante.

El juego de las anillas en el agua: apretabas el botón y a intentar meterlas en los palitos. ¡Qué paz cuando lo conseguías!

Los diablotines, juegos de piezas deslizantes con números y letras.

El maletín de Multihobby, con su taladro de juguete, tornillos y piezas para construir. Más de uno intentó alguna obra en casa.

Los Colorines, para hacer mosaicos con clavitos de colores. Arriba la mano los fans.

Nuestras primeras cuentas con la caja registradora de juguete.

Mira que se pusieron de moda aquellos Tamagotchis. Y había que darles de comer.
Había juguetes para correr y juguetes para estarse quieto un buen rato. Los puzles deslizantes, el cubo de Rubik o los juegos de bolitas exigían paciencia y pulso, y más de uno acabó despegando las pegatinas del cubo para resolverlo por las bravas.
Las construcciones eran otro mundo: bloques de madera, mosaicos de clavitos de colores, castillos por piezas o maletines de herramientas de juguete. Eran regalos de Reyes de los que se aprovechaban durante años, y muchos siguen guardados en algún altillo con las piezas casi completas.


