El Capitán Trueno

Espada, escudo y la cruz en el pecho. El héroe de los tebeos que leyeron padres e hijos.

El Capitán Trueno, Zipi y Zape, las viñetas de Forges, la revista Lily y los anuncios que se nos quedaron grabados.

Espada, escudo y la cruz en el pecho. El héroe de los tebeos que leyeron padres e hijos.

Los gemelos más traviesos de los tebeos, con don Pantuflo y doña Jaimita. ¿Quién no los leyó?

La ratita barriendo la puerta de su casa. Uno de los cuentos de toda la vida.

«¿Qué haces?», «Estoy pensando», «¡Por Dios, Mariano, no hagas locuras!». El humor de Forges.

La revista juvenil femenina de los 70 y 80, con sus pósters y concursos.

Llevabas los tebeos ya leídos y salías con otros por unas pesetas. Era la biblioteca del barrio, y siempre olía a papel.

Una revista, un boli y ya estaba: bigote, cejas unidas y barba nueva para cualquier famoso. Ningún actor se libraba.

El anuncio de las zapatillas de baloncesto que quería todo el patio del colegio.

Mirinda, la de naranja con burbujas, en botella de cristal. ¿A quién le gustaba beber Mirinda?

El dibujo del monopatín y el pelo de punta que salía en las latas de refresco. Aquí, en un mural.

Una carita que estaba en todas partes. Seguro que sabes de dónde sale.

Un huevo con bombín y corbata. ¿Quién es?


